HORCHE Y CABANILLAS DEL CAMPO EN GUADALAJARA

Dos pueblos de Castilla-La Mancha se hartan de los bancos por el problema de la okupación

Los ayuntamientos de Cabanillas del Campo y Horche están estudiando de manera conjunta cómo abordar acciones legales contra aquellos propietarios de viviendas abandonadas -fundamentalmente entidades financieras- que literalmente se desentienden de inmuebles que son de su propiedad, facilitando que sean objeto de ocupaciones ilegales por parte de clanes mafiosos.

Esta es la principal conclusión que ha emanado de la reunión de trabajo mantenida este viernes en Cabanillas del Campo por los representantes municipales de ambas corporaciones, encabezadas por sus respectivos alcaldes, José García Salinas y Juan Manuel Moral, han informado en nota de prensa.

“Somos dos municipios que tenemos una problemática similar con este asunto de las ocupaciones por parte de las mafias, grupos que hacen un auténtico negocio, incluso vendiendo 'llaves en mano' por internet de viviendas vacías, que fundamentalmente son propiedades de bancos tras procesos de embargo”, ha explicado el alcalde de Horche, Juan Manuel Moral.

Moral ha asegurado que en su municipio rondan el medio centenar las casas que están ocupadas por estas mafias, algo que está generando problemas sociales y de convivencia en algunos barrios del pueblo.

En el caso de Cabanillas, los inmuebles de estas características rozan la cuarentena y el foco principal del problema se concentra en el barrio del Ferial, donde una promoción de unifamiliares, cuyo promotor quebró al inicio de la crisis económica de 2008, ha sido presa de ocupaciones constantes, y es actualmente foco de conflictividad social y problemas vecinales, sin que las sucesivas entidades financieras propietarias de la promoción (actualmente en manos del grupo CaixaBank) se hayan preocupado de la situación.

“La justa indignación que produjeron aquellos desahucios bancarios abusivos de familias que se quedaban atrapadas por la hipoteca cuando estalló la crisis, provocó un cambio legislativo que frenó parcialmente los lanzamientos de estas personas necesitadas, y eso fue positivo", ha afirmado el alcalde de Cabanillas, José García Salinas, quien ha puntualizado que, no obstante, con el tiempo, "se han creado algunos efectos negativos con estas mafias, que hacen su modo de vida alojando y desalojando a familias desestructuradas, de las que se aprovechan".

Por ello, han estimado necesario que se aborden cambios legislativos para frenar este problema y que las entidades financieras que son propietarias de estos inmuebles "dejen de mirar hacia otro lado" como si a ellas no les generara ningún problema la situación.

"Hay que recordar que son viviendas de su propiedad y que deben preocuparse de mantenerlas correctamente cerradas, tapiadas si es preciso, y poner de su parte para impedir que siga proliferando el problema”, ha subrayado Salinas, que ha anunciado movilizaciones ante estas entidades. 

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