LAURA HA ESCRITO UNA NOVELA PARA AYUDAR A OTRAS MUJERES

La decisión más dura para una embarazada: "Temía no ser comprendida"

Laura Muñoz perdió a su hijo cuando estaba embarazada de cuatro meses Laura Muñoz perdió a su hijo cuando estaba embarazada de cuatro meses

Laura Muñoz tiene 38 años y es natural de Quintanar de la Órden (Toledo), aunque actualmente vive en Sudáfrica. Hace dos años, su vida dio un giro cuando se enteró de que estaba embarazada de su segundo hijo. Todo era alegría, pero no se imaginaba que cuatro meses después comenzaría su calvario. "Nos dijeron que el bebé tenía un líquido en la cavidad que recubre los pulmones. Es algo rarísimo, pero a veces pasa y nos tocó a nosotros", ha contado a EL DIGITAL. Fue en ese momento cuando la familia empezó una carrera a contrarreloj que define como "muy angustiosa".

"Nos dijeron que esperásemos, que a veces, en un porcentaje muy bajito, se soluciona", relata. Es por ello que la toledana volvió a España para encontrar algún remedio, pero semanas después tuvo que enfrentarse a la más difícil de las decisiones: no tener a su hijo. "Es lo peor que me ha pasado en la vida. Mucha gente no se imagina hasta qué punto es doloroso. No le has conocido, pero ya le quieres. Me decían que no me preocupara, que me volvería a quedar embarazada, pero en ese momento no me interesaba eso, yo lloraba por mi bebé".

Fue en ese preciso instante cuando Laura empezó su duelo gestacional, ese gran desconocido. Intentó buscar libros, casos parecidos... pero se dio cuenta de que apenas había referencias sobre ello, por lo que comenzó a escribir su historia sin imaginar que de esas páginas saldría una novela capaz de ayudar a muchas personas. "Analicé lo que me había pasado e intenté entender lo que estaba sintiendo. Fue mi refugio y, aunque al principio no tenía claro si lo quería compartir, pensé que podría ser útil para ayudar a otras personas en mi situación", relata.

En España, según las cifras del Ministerio de Sanidad, cerca de 50.000 mujeres han tenido que terminar su embarazo por problemas graves para la salud del bebé o de la madre en los últimos 15 años. Además, las estadísticas muestran que entre el 10 y el 20 % de los embarazos resultan en un aborto espontáneo y que el 80 % de estos abortos ocurren antes de la semana 12 del embarazo. La causa más habitual es de origen genético. No obstante, hasta hace poco, los hospitales carecían de protocolos sobre cómo actuar en estos casos y el acompañamiento posterior era prácticamente inexistente.

En este contexto, han comenzado a surgir numerosas asociaciones de duelo gestacional creadas fundamentalmente por madres que han pasado por algo parecido. En Castilla-La Mancha existe la asociación Meciendo Estrellas CLM, que reclama, entre otras cosas, que se hable más del duelo gestacional y que se visibilice esta realidad, ya que el silencio contribuye a incrementar el dolor de estas mujeres. 

Además, el pasado 15 de octubre, los tres grupos parlamentarios con representación en las Cortes regionales --PSOE, PP y Cs-- apoyaron por unanimidad la Proposición No de Ley (PNL) presentada por la formación naranja relativa al apoyo a las familias afectadas por una muerte perinatal o neonata. A través de la misma, se solicitaba al Gobierno regional, entre otros aspectos, diseñar una estrategia regional dirigida a la prevención de la mortalidad perinatal, así como a la mejora en el acompañamiento y la atención a los padres y familias que sufren esta situación.

"Como sociedad nos cuesta enfrentarnos a algo doloroso. Cuando pierdes a un hijo te sientes poco legitimada a contárselo a otras personas porque piensas que no te van a entender", comenta la toledana sorprendida de que, tras publicar la novela Un nombre de gerrero, le hayan escrito tantísimas personas que han pasado por lo mismo, incluso gente de su pueblo natal que se ha visto reflejada. "Estoy recibiendo muchísimo calor, pero yo no lo pensaba y tenía miedo a no ser comprendida".

Después de casi dos años, Laura puede decir en voz alta que ha logrado superar el duelo y que vuelve a ver la vida con optimismo, pero es consciente de que ese dolor le acompañará de por vida y que siempre llevará el recuerdo consigo misma.   Ahora, su objetivo es poder ayudar a otras personas en su misma situación y seguir luchando para que el duelo gestacional deje de ser, poco a poco, un tabú en la sociedad.

 

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