DESTACADA OPERACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL

Desarticulado un grupo criminal que estafó 41.000 euros a un empresario de Castilla-La Mancha

Operación Ruvan. Foto: Guardia Civil Operación Ruvan. Foto: Guardia Civil

Efectivos del Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Almansa (Albacete) y de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Benemérita albaceteña, dentro de la operación 'Ruvan', han detenido a tres personas, de 29, 43 y 44 años de edad, de nacionalidades ecuatoriana, gambiana e hindú, como presuntas autoras de los delitos de estafa, falsedad documental, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal.

Las investigaciones se iniciaron a raíz de la denuncia formulada por un empresario almanseño, del sector del calzado, manifestando que personas desconocidas se habían apropiado de la cuenta de correo electrónico de su empresa, realizando una transferencia, no consentida, por valor de 41.000 euros.

El denunciante detectó el engaño al comprobar que había recibido facturas falsas e instrucciones de cómo y en que cuenta debía ingresar el dinero, percatándose que la cuenta habitual de pago había sido sustituida por otras distintas, ha informado la Guardia Civil en nota de prensa.

Con estas informaciones los agentes del Cuerpo encargados de las investigaciones pudieron comprobar que el ilícito pernal se había cometido mediante el método conocido como "estafa del CEO" o "business email compromis", resultando ser sus autores, personas con recursos y los conocimientos necesarios para llevar a cabo una acción delictiva de esta índole.

Igualmente se pudo constatar como los autores habían conseguido el acceso, no autorizado, al correo electrónico de la empresa, logrando monitorizar y suplantar la identidad del mismo para generar la transferencia bancaria no autorizada.

Inicialmente se consiguió identificar a los integrantes del grupo delictivo que habían transferido las cantidades estafadas a cuentas controladas por el jefe del mismo, las llamadas "mulas económicas", personas encargadas de abrir las cuentas investigadas a cambio de una contraprestación económica.

Cuando, debido al elevado importe de las transferencias recibidas las entidades bancarias retenían cautelarmente el dinero por sospechas de blanqueo era el jefe el encargado de confeccionar y entregar documentos y facturas falsas a los bancos para dar cobertura y apariencia legal al dinero, logrando así justificar los ingresos y que estos desbloquearon el dinero.

Amplio historial delictivo

El jefe del grupo desmantelado contaba con un amplio historial delictivo por la comisión de hechos similares en otros puntos del territorio nacional, por valor de más de 130.000 €, adoptaba constantes medidas de seguridad, con el fin de obstaculizar cualquier investigación de la que pudiera ser objeto.

Fruto de la colaboración policial internacional se tuvo conocimiento que el jefe del grupo estaba siendo investigado por las autoridades letonas como presunto autor de un hecho de similares características cometido en dicho país, por un valor de 25.500 euros, siendo este el beneficiario final de todas las transferencias fraudulentas.

Durante la fase final de la operación, la Guardia Civil realizó varios registros en las localidades madrileñas de Torrejón de Ardoz y Paracuellos del Jarama, donde además de detener al jefe del grupo, intervino diversa documentación y efectos.

Además se procedió al bloqueo de las titularidades bancarias del jefe el grupo investigado, logrando recuperar, una cantidad cercana a los 27.000 euros, procedentes de la cantidad estafada.

Modus operandi

El 'modus operandi' utilizado es el conocido a nivel internacional como la "estafa al ceo", muy lucrativa por el bajo riesgo que representa para el delincuente y los grandes beneficios que se pueden obtener.

Tras apoderarse de la contraseña de la cuenta de correo electrónico de la empresa y tener copia de todos los correos y específicamente del proveedor que les interesa, utilizan esta información para lograr que se realice una transferencia de una importante cantidad de dinero desde la empresa a la cuenta de un banco, con el pretexto de que se trata de una orden de pago por un pedido o trabajo encargado por el mismo a un proveedor habitual de la empresa.

Cuando se recibe confirmación de liquidación de la factura, el jefe del grupo alerta de la cuenta en la que se va a recibir el importe de la factura, la cantidad que va a entrar y que debe hacer con ella, si repartirla en otras cuentas de distintas mulas económicas o enviarlas al extranjero. Cuando el pago se efectúa, rápidamente se hacen las transferencias a otras cuentas de distintas mulas del grupo, quienes por el mismo procedimiento vuelven a fragmentar el dinero repartiéndolo en nuevas transferencias, finalmente con la misma celeridad son realizadas las retiradas de efectivo.

Durante las investigaciones, además de los efectivos del Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Almansa y de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Benemérita albaceteña, intervinieron efectivos de la USECIC de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid y del Puesto de Mejorada del Campo, de la misma Comunidad Autónoma.

Las diligencias policiales, instruidas por efectivos del Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Almansa, junto con las personas detenidas, fueron puestas a disposición del Juzgado de Instrucción 17 de Madrid.

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