EN BRAZATORTAS Y ALMODÓVAR

Rechazo frontal ecologista a dos proyectos fotovoltaicos en Ciudad Real

Ecologistas en Acción-Ciudad Real y Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia han presentado sendas alegaciones contra dos proyectos de centrales fotovoltaicas, una muy cerca de la localidad de Almodóvar del Campo, y otra en el Valle de Alcudia, en los términos municipales de Brazatortas y Almodóvar.

La primera de ellas se dirige contra el Proyecto de Construcción y Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la central solar fotovoltaica Elawan III de 49,99 megawatios en Almodóvar del Campo (Ciudad Real), y el tendido eléctrico hasta la subestación eléctrica de Brazatortas, han explicado ambas organizaciones en un comunicado.

En este caso, han pedido que se paralicen hasta realizar una evaluación ambiental estratégica de esta actividad en todo el estado, limitando el número de centrales, la superficie máxima de estas, en tamaño y en porcentaje de cada término municipal, y ubicándolas lejos de lugares ambientalmente valiosos.

Creen que siguen sin evaluarse correctamente la salud de los habitantes, los impactos sobre el paisaje, la fauna, la vegetación, los espacios protegidos de la Red Natura 2000, los bienes arqueológicos, los caminos y vías pecuarias, el empleo en las actividades tradicionales y muchos otros conceptos que "invalidan el Estudio de Impacto Ambiental presentado por los promotores".

La central ocuparía varias parcelas con un total de 192,94 hectáreas, algunas de cultivos de cereal y pastizal, con o sin encinas, y 41,7 hectáreas de viejos olivares, unos 4.200 olivos bicentenarios, cuya repercusión en términos de pérdida de empleos y de biodiversidad no ha sido evaluada. Las 108.680 placas solares de la central irían rodeadas por más de 7.500 metros de vallado.

"Entre los valores naturales que serían degradados podemos resaltar, además de los olivares bicentenarios, la existencia de una alta diversidad de rapaces, hábitat del cernícalo primilla, y especies esteparias".

La proyectada central está cercana a zonas ZEC (Zonas de Especial Conservación) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), y de las áreas críticas del águila perdicera, águila imperial, buitre negro, cigüeña negra y lince ibérico.

En cuanto a los impactos sociales del conjunto de centrales que se pretenden construir y a los que esta fotovoltaica contribuye, destacamos la pérdida de atractivo turístico de muchos pueblos y de empleos en agricultura y ganadería, lo que puede agravar la despoblación y no sería compensado por el poco empleo que se crea en el mantenimiento de las placas solares.

Otros impactos no evaluados por el promotor y que, a nosotros, nos parecen importantes, han sido la repercusión sobre el bienestar y la salud de los habitantes de las parcelas que quedarán, cual islas, rodeadas por las vallas y las placas de la central.

Estas familias verán, cómo en poco tiempo, su vivienda y lugar de esparcimiento se encuentra dentro de un polígono industrial fotovoltaico, después de que, durante siglos, esa tierra estuviera dedicada a la agricultura y, en los dos últimos doscientos años, a la producción de aceite de oliva.

En cuanto al proyecto Espartero, se trata de una central fotovoltaica que se está tramitando ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ubicado en el centro del Valle de Alcudia, una parte junto a la Cañada Real Soriana Oriental (Cañada Real Segoviana), y a ambos lados del Camino Real de la Plata o de Toledo-Córdoba, y otra parte al Este de la carretera Puertollano-Fuencaliente.

Según destacan los ecologistas, la central FTV Espartero se ubicaría en el Valle de Alcudia, junto a otros 16 proyectos más, a los que Ecologistas en Acción presentó sendas alegaciones, y que fueron rechazados hace unos meses por el Gobierno de Castilla-La Mancha basándose en el "elevado impacto ambiental de las centrales fotovoltaicas en un espacio natural e histórico como el Valle de Alcudia, que "no es posible convertir en un gigantesco polígono industrial fotovoltaico".

A juicio de estas organizaciones, si el Gobierno de Castilla-La Mancha comprendió que los proyectos fotovoltaicos en Alcudia tenían un impacto negativo sobre el paisaje, sobre las especies faunísticas protegidas, constituía un efecto barrera sobre ellas, provocaba el cierre de caminos históricos y la degradación del espacio colindante con las vías pecuarias, tenía influencia negativa sobre el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona "no puede ser que el Gobierno estatal mire ahora para otro lado, obvie estos argumentos, y apruebe este proyecto altamente nocivo para el Valle de Alcudia".

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