EL GOBIERNO REGIONAL RELAJA LAS MEDIDAS

Castilla-La Mancha abre la mano con la hostelería, que no cerrará salvo en casos muy excepcionales

Castilla-La Mancha estrenará este miércoles 21 de abril un nuevo y menos estricto catálogo de medidas restrictivas contra el coronavirus, que quedarán detalladas en una resolución que será publicada esta misma noche en el Documento Oficial de la región. Así lo ha adelantado el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, durante una comparecencia ofrecida tras la celebración del Consejo de Gobierno en el que se ha aprobado el relajamiento de algunas de las restricciones vigentes debido a la estabilización de los contagios y al avance de la campaña de vacunación.

La principal novedad es que, salvo en aquellas localidades de Castilla-La Mancha que se encuentren en nivel 3 reforzado de restricciones (actualmente solo un 2 % de ellas), los establecimientos de hostelería podrán mantener abiertas sus puertas para servir tanto en el interior como en el exterior. Actualmente, los bares y restaurantes de las localidades con limitaciones de nivel 3 solo pueden servir en terraza al 50 % de su aforo, y en caso de nivel 3 reforzado el cierre es total. Sin embargo, a partir de este miércoles, cuando estén en nivel 3 podrán mantener el interior abierto al 50 % de su capacidad y el aforo de las terrazas se elevará al 75 %. El consejero, sin embargo, no ha detallado en que situación queda la hostelería de los municipios en nivel 3 reforzado.

En cuanto a la celebración de banquetes de bodas, comuniones y otro tipo de eventos, podrán congregar a un máximo de 60 comensales en interior y de 100 en el exterior en aquellas localidades en nivel 3. Cuando se mantenga el nivel 2, el número se amplía a 100 personas en el interior y 150 en el exterior.

El Gobierno castellano-manchego atiende de esta forma a las demandas del castigado sector de la hostelería, que se ha mostrado radicalmente en contra del cierre parcial o total de sus establecimientos en las localidades más afectadas por el coronavirus y de las limitaciones de aforo con las que han tenido que trabajar durante los últimos meses, ya que no se consideran responsables de los repuntes. De hecho, el pasado domingo organizaron una caravana de protesta en Guadalajara y habían anunciado movilizaciones en Toledo para mañana miércoles, aunque ante el cambio de escenario ha sido desconvocada. Fernández Sanz, además, ha informado de que el Gobierno regional ha agendado para el jueves una reunión con representantes del sector.

La oposición también ha presionado insistentemente al Ejecutivo de Emiliano García-Page para que relajase las restricciones que afectan a la hostelería. Este mismo martes, el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha lamentado los "ataques" recibidos por los hosteleros de parte del Gobierno regional, al que ha pedido que bares y restaurantes puedan servir en las barras y ocupar el 50 % y el 70 % de su aforo en el interior y en las terrazas, respectivamente. Finalmente, la decisión oficial es incluso más generosa, al elevar al 75 % la ocupación permitida en el exterior de los locales de aquellos municipios en nivel 3.

Además, el Grupo Parlamentario Ciudadanos ha avanzado que volverá a insistir en la necesidad de que la Junta de Comunidades realice un estudio científico que demuestre el nivel de contagio por COVID en la hostelería en comparación con el de otros espacios, antes de dictaminar ningún cierre en este ámbito. "Es la ciencia la que tiene que mandar en la toma de decisiones", ha asegurado el diputado regional David Muñoz.

Sin embargo, hace menos de un mes, el pasado 26 de marzo, la Comisión de Salud Pública, en la que se encuentran representadas todas las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad, aprobó una actualización del documento 'Actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión de COVID-19', conocido como 'semáforo COVID-19', que planteaba la recomendación de cerrar el servicio interior en la restauración cuando las comunidades se encuentren en nivel de alerta alto o muy alto, es decir, con una incidencia superior a 150 y otros indicadores elevados como la ocupación hospitalaria. Actualmente, la incidencia acumulada durante los últimos 14 días en Castilla-La Mancha es de 204 casos por cada 100.000 habitantes, 26 puntos por debajo de la media nacional.

Otras medidas

El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, también ha informado de que las residencias de ancianos de las localidades de Castilla-La Mancha que se encuentren en nivel 2 (actualmente más del 80 % del total) podrán permitirles "salir a pasear" al exterior, además de seguir abiertas las visitas.

A día de hoy "prácticamente" toda la región se encuentra en nivel 2, excepto un 2 % que está en nivel 3 reforzado y un 16% en nivel 3, escalón en el que a partir de ahora también se permitirá la actividad en cines, teatros y competiciones con hasta un 40 % del aforo (60 % si es en el exterior). En los eventos taurinos estará permitido un 75 % de aforo en el nivel 2 y un 60 % en el nivel 3.

Fernández Sanz ha justificado el relajamiento de las medidas en base a que "la capacidad hospitalaria, el número de casos y la incidencia acumulada hacen pensar en una estabilización" en el número de contagios, recordando que cuando el pasado 18 de enero se propusieron las medidas más drásticas para contener la ola generada por las fiestas navideñas, la incidencia acumulada era de 1.006 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días, había 150 pacientes covid en UCI y 1.278 camas ocupadas en los hospitales por este tipo de pacientes. A día de hoy la incidencia acumulada es de 204 casos, hay 63 pacientes en UCI y 364 camas ocupadas. Además, más de 400.000 castellano-manchegos han recibido ya la primera dosis de la vacuna y a 170.000 se les ha inoculado la pauta completa, lo que supone el 10 por ciento de la población. Estos datos, según Fernández Sanz, posicionan a Castilla-La Mancha como la cuarta región con pauta completa a nivel nacional tras Asturias, Castilla y León y Extremadura.

"Queremos volver a una cierta normalidad que ahora nos podemos permitir" o "tenemos que empezar a dar cabida la recuperación socioeconómica", han sido algunas de las frases pronunciadas durante su intervención por el máximo responsable sanitario castellano-manchego, que ha advertido de que si se experimentase "un empeoramiento epidemiológico claro" tendrán que "volver a endurecer las medidas".

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