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LO HARÁ CON EL PATRIMONIO DE LAS CÁMARAS AGRARIAS, QUE SE EXTINGUIRÁN

Castilla-La Mancha creará un Banco Público de Tierras para los jóvenes

Francisco Martínez Arroyo, consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, en una imagen de este jueves Francisco Martínez Arroyo, consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, en una imagen de este jueves

El Gobierno de Castilla-La Mancha va a crear un Banco Público de Tierras, para facilitar la incorporación de jóvenes que no las tengan en propiedad a la actividad agraria, con el patrimonio rústico de las Cámaras Agrarias, que van a extinguirse a través de un anteproyecto de ley que elabora el Ejecutivo autonómico.

Es una de las medidas que se plantean en el anteproyecto de ley de extinción de las Cámaras Agrarias, que el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, espera que pueda ser presentado antes del verano a las Cortes regionales, y que ha sido analizado en la reunión que ha celebrado este jueves el Consejo Agrario de Castilla-La Mancha.

Martínez Arroyo ha recordado que las Cámaras Agrarias eran los órganos de representación de agricultores y ganaderos, que hoy en día no tienen ninguna utilidad, puesto que están en desuso desde existen las organizaciones profesionales agrarias (OPAS).

Para resolver este déficit normativo que había en Castilla-La Mancha se ha elaborado este anteproyecto de ley, con el que están de acuerdo las tres OPAS que están en el Consejo Agrario (Asaja, UPA y COAG), que básicamente establece qué se hace con el patrimonio que tenían las Cámaras Agrarias, tanto inmobiliario como dinerario, ha explicado el titular de Agricultura.

Patrimonio inmobiliario

Así, a partir de la aprobación de la ley, será la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha la que se encargará de la gestión de este patrimonio, con la premisa de que se utilice siempre para fines exclusivamente agrarios.

En el caso del patrimonio inmobiliario, se podrá ceder el uso o la propiedad a las organizaciones profesionales agrarias o los ayuntamientos, siempre que lo destinen a un uso relacionado con la agricultura o la ganadería

A su vez, la Junta de Comunidades se hará cargo de todo el patrimonio dinerario, que se destinará en su totalidad a inversiones en infraestructuras rurales en las provincias en las que se ha generado, fundamentalmente en caminos rurales, para lo cual la Consejería de Agricultura está negociando ya con las OPAS.

Y dentro del patrimonio inmobiliario hay un patrimonio rústico, que será el germen del futuro Banco de Tierras Público de Castilla-La Mancha, cuya finalidad será facilitar la incorporación a la actividad agraria de jóvenes que no tengan tierras en propiedad.

Demanda histórica

Se trata de una demanda histórica del sector, que se va a atender aprovechando la ley de extinción de Cámaras Agrarias, ha señalado Martínez Arroyo, que ha aclarado que no se conoce el dato concreto de la cantidad de tierras que tendrá este banco público.

Será preciso que determinarlo provincia a provincia, para lo cual se van a crear unas comisiones liquidadoras en cada una de las cinco provincias de la región, en las que estarán presentes las tres OPAs y en las cuales se presentará el patrimonio neto de cada cámara, que en algunos casos será positivo y en otros negativo, porque puede haber deudas.

Como administración competente en materia de agricultura, la Junta de Comunidades asumirá la obligación de gestionar el patrimonio y darle un uso agrario, y lo va a hacer a través de las OPAS "a las que se le va a dar todo el uso y toda la propiedad siempre que sea posible", ha asegurado el consejero de Agricultura.

En este sentido, ha subrayado que la Junta de Comunidades no quiere tener más patrimonio inmobiliario, sino "todo lo contrario", y por lo tanto ésta "es una solución intermedia para que finalmente sean las organizaciones agrarias las que lo tengan".

Solo conservará en forma de banco de tierra el patrimonio rústico, que se pondrá a disposición de jóvenes para poder acceder al campo, ha apuntado Martínez Arroyo, porque en muchas ocasiones, los que no vienen de una tradición familiar agraria no tienen tierra disponible y no pueden incorporarse a la agricultura. 

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