Blog de Lecturas

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Pedro L. Gayarre

El cerebro de Himmler se llama Heydrich. HHhH

Heinrich Himmler Heinrich Himmler

Ese título con cuatro letras, aparentemente sin sentido responde a lo que se decía internamente en las SS de la Alemania nazi: “HHhH, dicen en la SS; Himmlers Hirns heisst Heydrich, el cerebro de Himmler se llama Heidrich” y a reconstruir la siniestra trayectoria de ese personaje al que se denominó también como El verdugo de Praga está dedicado este libro. También la de los dos hombres, uno checo, Jozef Gabcik, y otro eslovaco, Jan Kubis, que serían los encargados de formar parte del comando organizado por los servicios secretos ingleses para acabar con él en la denominada “Operación antropoide”.

La historia del atentado en Praga y las posteriores represalias por la muerte del que entonces gobernaba el denominado Protectorado de Bohemia y Moravia ha sido contada ya otras veces en la historia, la literatura y el cine, como es el caso de la película de Fritz Lang titulada Los verdugos también mueren sobre un guion de Bertolt Brecht en 1943 apenas un año después de los hechos, aunque se trate de una reconstrucción completamente imaginaria. También Douglas Sirk, que era de origen checo, hizo otra película en la que sitúa la resistencia en Lidice  y las consiguientes represalias. Luego han venido otras reconstrucciones mucho más cercanas a la verdad, así como de otros episodios en los que Heidrich sería uno de sus tristes y desalmados protagonistas como es el caso de la conferencia de Wannsee en la que se sistematizó y planificó la solución final.

La “mejor” carta de presentación del creador de los Einsatzgruppen, las tropas de la SS especiales integradas por miembros del SD y de la Gestapo encargadas de limpiar las zonas ocupadas por la Wermacht y que dirigiría la RSHA, que fusionaba el SD, la Gestapo y la Kripo, viene dada por la opinión del mismísimo Hitler cuando lo conoció. Así nos lo cuenta Laurent Binet: 

Hitler convoca a Heydrich, con quien mantiene una larga entrevista cara a cara. Ignoro que pudo decirle Heydrich, pero a la salida de ese encuentro ya tiene formada su opinión y así se lo explica a Himmler: “Ese hombre está extraordinariamente dotado y es extremadamente peligroso. Seríamos unos estúpidos si prescindiéramos de sus servicios. El partido necesita hombres como él, y sus talentos en el futuro nos serán especialmente útiles. Además nos estará eternamente reconocido por haberlo salvaguardado y nos obedecerá ciegamente.”

El autor, a la par que nos cuenta y reconstruye aquella época y aquellas vidas, nos va narrando la crónica de su propia investigación y la peripecia de su escritura, y a veces, esa ambición narrativa aunque para alguien pueda ser un valor añadido al libro, a uno le estorba por reiterativa. Sin  embargo, la fuerza  y el interés de lo narrado se impone sobre cualquier pega que uno le ponga.

Laurent Binet. HHhH. Traducción de Adolfo García Ortega. Ed. Booket, 2013. 400 pgs. 8,95€.

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