Confidencial

Paco Núñez también se posiciona a nivel nacional en el PP de Pablo Casado

1 agosto, 2019 00:00

El debate interno más intenso que ha vivido el PP a nivel nacional en las últimas semanas ha sido el de la designación de la portavoz del grupo parlamentario del Congreso de los Diputados, cargo que finalmente ha recaído en la diputada por Barcelona Cayetana Álvarez de Toledo. En esta polémica se han vuelto a poner de relieve las tensiones internas entre los partidarios del nuevo PP de Casado y los que se resisten a aceptarlo, entre el PP más liberal conservador y el más aperturista. Lo que final y realmente se ha impuesto es la decisión del presidente del partido y su idea de rodearse de los más fieles, de acabar con las herencias recibidas y demostrar quién es el que manda.

Según cuentan fuentes informadas, la presión para que Álvarez de Toledo no fuera la elegida no paró hasta el último momento, hasta el punto de que el lunes por la tarde se produjeron todavía reuniones para completar el organigrama de la dirección del partido. Lo más difícil de ajustar al parecer fue el nombramiento de Cayetana. Mientras,Casado elaboró un nuevo comité compuesto de gente próxima y eliminó las cuotas heredadas, como la de Cospedal, que afectó directamente a Vicente Tirado.

En la oposición al nombramiento de Álvarez de Toledo sitúan a varios barones regionales comoJuanma Moreno(Andalucía),Alfonso Fernández Mañueco(Castilla y León) y Alberto Núñez Feijóo (Galicia) y dirigentes territoriales comoAlfonso Alonso(País Vasco) yMercedes Fernández(Asturias). Creen que su nombramiento puede tener consecuencias muy negativas para Casado con el paso del tiempo.

Por otra parte, entre los favorables aÁlvarez de Toledo, aparte de al propio Casado o al secretario general, Teodoro García Egea, prácticamente no se cita a ningún barón regional. Excepto a uno, el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez.

Núñez tiene su propia estrategia tanto dentro del partido a nivel nacional y regional como en su condición de jefe de la oposición en Castilla-La Mancha, nítidamente diferenciada de la forma de hacer de su partido a lo largo de la historia de la región. Lo que ha ocurrido este miércoles a nivel nacional y su apoyo a Álvarez de Toledo mientras dejaba "caer" a Tirado, aparte de la política de apoyo institucional al gobierno del PSOE en Castilla-La Mancha en asuntos claramente contrarios a las decisiones más polémicas de la era Cospedal, son signos contundentes de que Núñez ha roto todas las amarras con el pasado lejano y reciente del PP-CLM. Ya se verá si su posición es acertada, pero en cualquier caso hay que reconocer sus méritos y su firme convicción para cambiar e intentar evitar otra debacle electoral como la sufrida por el PP regional el pasado mes de mayo.