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Confidencial

PSOE-CLM: Euforia por un lado y silencio sepulcral por otro con la ministra Ribera

3 julio, 2018 00:00

Teresa Ribera y Cristina Narbona, la ministra que impulso la construcción de las desaladoras con el gobierno de Zapatero que tampoco sirvieron para acabar con el trasvase Tajo-Segura

El PSOE de Castilla-La Mancha se mostró ayer eufórico con las declaraciones de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, sobre el trasvase Tajo-Segura y su idea de que la derivación de gua de unas cuencas a otras debe ser algo extraordinario y no ordinario de cada mes o cada año. Las palabras del vicepresidente primero del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro, resumen perfectamente el argumentario con el que los socialistas castellano-manchegos se han cargados de razones para difundir que el nuevo gobierno de Pedro Sánchez es antitrasvasista y coincide con los planteamientos del Ejecutivo que preside Emiliano García-Page. Guijarro, como la ministra, ha defendido que los trasvases “no pueden ser algo ordinario, sino que tendrían que convertirse en un recurso absolutamente extraordinario para situaciones de emergencia en materia de abastecimiento”. Y lo más importante: “Por fin el gobierno de España hace planteamientos coincidentes con los de Castilla-La Mancha en materia de agua”.

En sus farragosas declaraciones, la ministra en realidad no ha aclarado qué quiere hacer el Gobierno de Sanchez con los trasvases, pero la idea de que solo deben usarse para afrontar situaciones extraordinarias ha dado alas a Castilla-La Mancha y ha enfurecido a Murcia, donde el presidente del Sindicato de Regantes del Trasvase, Lucas Jiménez, ya ha advertido que “si se nos ataca, iremos a las barricadas”. Del mismo modo, el presidente de la Comunidad murciana, Fernando López Miras, ha reaccionado a las palabras de la ministra diciendo que “no salgo de mi perplejidad”. En ambos casos esperan que no se toque la Ley del Trasvase.

Lo curioso de todo esto es que el Gobierno de Castilla-La Mancha y el PSOE de la región se han hecho amplio eco de lo dicho por la ministra en relación con el trasvase pero no han abierto la boca con el ATC de Villar de Cañas, del que también ha hablado Teresa Ribera. Sobre este asunto la ministra ha sido menos clara aún, pero el silencio de los socialistas castellano-manchegos al respecto es muy elocuente y hace pensar que el Gobierno de Sánchez no tiene intención por el momento de paralizar el proyecto.

Como ya ha publicado EL DIGITAL, la ministra para la Transición Ecológica, ante la pregunta de si tiene intención de cerrar el almacén de residuos nucleares de Cuenca, ha dicho que “no existe un plan” al respecto: “El nivel de falta de anticipación del anterior Gobierno es tal que no sabemos cuánto cuesta mantener o cerrar las centrales y, por lo tanto, no sabemos cuánto es el volumen de residuos que tenemos que gestionar, ni tampoco las dimensiones que tendría que tener un Almacén Temporal Centralizado. Es un asunto lo suficientemente serio para esperar a tener una primera foto de conjunto en la que encajen las piezas". Es decir, no ha dicho nada. O mejor, no ha dicho que vayan a echar abajo el proyecto, que es lo que espera el gobierno de Castilla-La Mancha.