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La mayor fuerza con la que Page afrontará la histórica negociación que llega en los próximos meses

Emiliano García-Page Emiliano García-Page

El gran debate del agua se va a intensificar en los próximos meses en España y su resultado va a tener importantes consecuencias directas sobre un asunto clave y recurrente en Castilla-La Mancha: el polémico trasvase del Tajo al Segura y su definitivo cierre, como quiere la comunidad castellano-manchega, o su continuidad, como pretende todo el Levante español. La conjugación de fuerzas contrarias en este asunto y la batalla de intereses entre Castilla-La Mancha, por un lado, y la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía, por otro, va a poner en juego un nuevo escenario a cuenta de la posición del actual Gobierno central, aparentemente partidario de ir cerrando progresivamente el trasvase y sustituirlo por desaladoras y otras infraestructuras alternativas. El presidente murciano, Fernando López Miras, está intentando armar un “frente común” con los presidentes andaluz y valenciano, Juan Manuel Moreno y Ximo Puig, con el objetivo de evitar el cierre, aunque el Gobierno castellano-manchego de Emiliano García-Page confía en que la negociación que inevitablemente tendrá que llegar se haga en términos razonables sobre la realidad vigente, y no por intereses políticos de unos o de otros. De momento, Ximo Puig no se ha sumado a la iniciativa de López Miras.

En el marco de esta batalla Page va a tener una fuerza importante detrás que será un gran aval para defender su opinión contraria al trasvase: hablamos del documento de posición común que se pactó en la mesa regional del agua después de un largo e intenso debate en la comunidad y que fue acordado con todas las fuerzas políticas castellano-manchegas y los agentes sociales. Ese importante documento será el punto de partida fundamental de la posición de Castilla-La Mancha en cualquier diálogo con el Levante y su amplio consenso tendrá un valor clave para respaldar el papel de Page en este concierto autonómico y nacional. Castilla-La Mancha quiere mayoritariamente poner punto final al trasvase de agua del Tajo para los regadíos del Levante, aunque admitiendo su continuidad en caso necesario para el abastecimiento humano, y esta postura es un clamor tan grande en la región que Page acudirá a cualquier negociación pertrechado con este gran respaldo político y social y la fuerza que eso le da.

Este lunes el consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo, dijo que la “realidad” va a obligar a todos los implicados a negociar teniendo en cuenta la situación del Tajo, las precipitaciones que recibe y el mal estado general del río a su paso por la comunidad castellano-manchega. Hace tan sólo unos días, el propio Page instó a los presidentes de las otras tres comunidades en liza a venir a Castilla-La Mancha y comprobar la “porquería” en la que se ha convertido el Tajo y la extrema necesidad de encontrar alternativas al trasvase. En su comparecencia de este lunes el consejero Martínez Arroyo dejó claro que el Ejecutivo de Page tendrá “siempre la mano tendida” pero sin olvidar la posición mayoritaria de Castilla-La Mancha en un asunto tan importante como este. Hay que tener voluntad real de resolver el conflicto entre todos, con buena fe y entendimiento.

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