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Se va un político sólido: Fue buen alcalde y queda un buen aficionado a la torería

Diego Ortega Diego Ortega

El exalcalde y actual concejal del PP en el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Diego Ortega, informó el jueves de su renuncia como edil y la solicitud para hacerlo como presidente del PP local hasta que se convoque un nuevo Congreso Local.

Ha dicho en la despedida que se va "con el deber cumplido, con aciertos y errores", y que "la vida de todas las personas está compuesta de experiencias, momentos y etapas más o menos largas o duraderas, pero lo importante es saber identificar cuándo termina una etapa y cuándo empieza otra. No es bueno permanecer siempre en el mismo sitio".

Ha declarado asimismo que se trata de una decisión "muy meditada" y ya ha entregado la carta de renuncia para que el cese se haga efectivo en el próximo pleno municipal. Una de las primeras personas a las que se lo comunicó fue a la alcaldesa de Alcázar, Rosa Melchor.

Deja el cargo de concejal y el de líder del PP en Alcázar "con la máxima gratitud hacia el partido" después de haber participado en cuatro corporaciones, desde el año 2007, "en la primera línea de la política".

Con Diego Ortega se va un político sólido del PP de Ciudad Real. Fue un buen alcalde que tuvo que batallar en varios frentes. El peor de ellos fue el de la privatización del servicio del Agua ya que la empresa pública que lo gestionaba -Aguas de Alcázar- estaba en quiebra absoluta y con una deuda millonaria. Ortega tuvo la valentía de afrontar el problema desde la perspectiva más difícil, pero también la más sensata: La privatización.

Y ahí cavó su fosa como alcalde ya que la sensibilidad de los alcazareños en este asunto fue utilizada de forma populista y radicalizada por la mayoría de los partidos de la oposición, sindicatos y determinados grupos sociales para levantar a la población en contra del PP. Al final, pese a que terminó constituyéndose una empresa mixta público-privada, el asunto acabó en los tribunales de justicia, que han anulado el acuerdo del pleno en el que se tomó aquella decisión por una cuestión no de fondo sino de orden administrativo. En cualquier caso, el tiempo ha venido a dar la razón a Ortega en cuanto a la mejora y transparencia del servicio del agua por parte de una empresa privada, por lo que revertir ahora el proceso no es más que una patata caliente en manos del actual gobierno local.

Rosa Melchor y su equipo, que están realizando una buena gestión al frente del Consistorio, han tenido más colaboración por parte de Ortega que la que tuvo éste de los partidos de la oposición cuando fue alcalde. Con su retirada de la política activa queda la persona apasionada por la cosas de la vida, entre ellas la fiesta de los toros, como seguidor y como practicante. Su valor delante de los toros no es casi nada comparado con el valor que le echó en ocasiones a su gestión como alcalde.

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