FESTIVIDAD DE SAN ISIDRO

Madrid concede su Medalla de Oro al gran toledanista Gregorio Marañón

Marañón recibiendo la Medalla de Oro. Foto: EFE Marañón recibiendo la Medalla de Oro. Foto: EFE

El presidente del Patronato del Teatro Real, miembro del consejo de administración de EL ESPAÑOL, presidente de honor de la Real Fundación Toledo y gran toledanista Gregorio Marañón y Bertrán de Lis ha recibido este sábado de las manos del alcalde de Madrid José Luis Martínez-Almeida la Medalla de Oro de la Ciudad, título que también ha sido concedido al escritor Andrés Trapiello.

Durante su discurso, Martínez-Almeida ha alabado la "valentía" de los madrileños en su día grande, la festividad de San Isidro, así como ha aseverado que la capital del país cuenta con "las mayores cotas de libertad del mundo occidental".

La intervención del regidor ha llegado tras conceder las Medallas de Plata, Oro y Honor de la capital en una ceremonia celebrada en la Galería de Cristales del Palacio de Cibeles, donde han asistido exalcaldes como Alberto Ruiz GallardónAna Botella y Manuela Carmena, así como expresidentes regionales, entre los que estaban Cristina CifuentesÁngel Garrido o Esperanza Aguirre.

 

Ha comenzado su intervención "recordando a todas y cada unas de las víctimas de esta pandemia, con dolor por su pérdida". "Es nuestra obligación honrarles y convertir esta crisis en una oportunidad para ser una sociedad mejor", ha señalado a continuación.

Almeida ha reconocido el "año difícil" que han atravesado los madrileños, pero ha celebrado que ya se atisba "el final de la pesadilla de la pandemia", por lo que hay "motivos para la esperanza". Pese a ello, ha puesto en valor la "lección de responsabilidad y valentía" dada por los madrileños tanto con la pandemia como con la gran nevada de Filomena a principios de enero de este año.

"Vivimos unidos la lucha contra el terrorismo, la solidaridad con Filomena, la explosión de la calle Toledo, que acabó con la vida de cuatro personas", ha recordado, para añadir que no se puede vivir de "palabras de aliento", que son "necesarias pero no determinantes para ganar ese futuro", ya que "Madrid es tierra de presente, pero sobre todo de futuro".

Por ello, el primer edil ha apuntado que la obligación del madrileño "no es conformarse con lo conseguido, sino apostar por una ciudad mejor" que se basará en los mismos cimientos sobre los que basó ese "modelo de éxito de una ciudad a la que miran muchos ciudadanos".

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