ALBACETE

Nuevo paso para que el Teatro Circo sea Patrimonio de la Humanidad

El Ayuntamiento de Albacete ha aprobado en el Pleno Municipal correspondiente al mes de marzo una declaración institucional por la que el Consistorio solicita al Gobierno de España que dé inicio a los trámites necesarios para la declaración como Patrimonio Mundial de la Humanidad (PMH) por la Unesco del histórico Teatro Circo de la capital albaceteña.

Además, con esta declaración, presentada a propuesta de la Asociación Nacional de Amigos de los Teatros Históricos de España (Amithe), se insta a la Diputación Provincial de Albacete, a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y a los representantes de Albacete en el Congreso y en el Senado el máximo apoyo e implicación para su logro.

La propuesta recuerda que el Teatro Circo de Albacete, inaugurado el 7 de septiembre de 1887, está considerado el coliseo teatral circense operativo más antiguo del mundo, además de ser una de las escasas muestras de arquitectura teatral circense que aún pueden admirarse en Europa y el único en España, dentro de los de su género, que mantiene la doble capacidad para teatro y circo.

Además, se subraya que son muchos los elementos históricos y artísticos que reúne el Teatro de Albacete para su consideración de ejemplo mundial de la mejor arquitectura teatral circense. “Es nuestro Teatro Circo de Albacete una edificación singular al ofrecer, por volumen y por acabado, una bellísima muestra de clásica arquitectura teatral circense, con una clara evocación neoárabe. Esa mezcolanza equilibrada de estilos e influencias es lo que convierte a nuestro Teatro Circo de Albacete en un escenario de encuentro de civilizaciones, que aporta, además, la singularidad de seguir siendo desde 1887 hasta nuestros días, no solo un teatro operativo como escena teatral, sino también un espacio privilegiado para las artes circenses, gracias a haberse recuperado su originaria pista central que hoy alberga el Festival internacional de circo de Albacete que es referente en una Europa donde hoy este tipo de arquitectura escasea y es dispersa”, se explica en la declaración institucional.

En tiempo récord

El Teatro Circo de Albacete fue levantado en 1887, en un plazo récord para la época, abarcando su construcción desde el 26 de enero al 7 de septiembre de ese año. Fue impulsado por una sociedad constituida por 12 albacetenses que soñaron con levantar un coliseo de vocación europea por sus dimensiones y programación, con la esperanza de acelerar el progreso de una ciudad que entonces no alcanzaba los 30.000 habitantes, pero que poseía una larga tradición teatral que se remonta, como mínimo, al siglo XVI cuando se llevaban a cabo representaciones en el exterior e interior de la iglesia de San Juan Bautista (hoy Catedral), y en honor a la festividad del Corpus Christi.

El primitivo edificio fue diseñado por el delineante de Obra Públicas, Emilio Vergara, mientras que las obras fueron dirigidas por el arquitecto municipal Juan Peyronnet (hijo del arquitecto del mismo nombre que rehabilitó la Puerta de Sol de Madrid en el siglo XIX).

En 1919, la sala sufrió una profunda remodelación que la transformó en un teatro a la italiana en forma de herradura, con una artística bóveda central que ocultó la estructura de hierro y sus arquerías, dotándola en años sucesivos de funcionalidad para cine.

Tras casi 100 años abierto al servicio de la sociedad de Albacete, fue cerrado en 1985. Hubo que esperar a 1993 para ser adquirido por el Ayuntamiento de Albacete a una amplia mancomunidad de propietarios, “peligrando en ese tiempo de negociación, la seguridad y estabilidad del Teatro Circo, que llegó a ser objeto de saqueos y fuego”, recuerda la declaración.

Proyecto de recuperación

En 1995 se presentó el ambicioso proyecto de los arquitectos Juan Caballero, Emilio Sánchez y Carlos Campos que devolvía al Teatro Circo la fisonomía original que tenía en el año de su inauguración, 1887. En el curso de los trabajos, se incorporó al proyecto la recuperación de la pista central para circo, fruto de la petición de la Asociación de Amigos del Teatro Circo, actual Amithe, “entidad asociativa que lideró el movimiento de apoyo desde la sociedad civil albacetense para su rehabilitación”, apunta el texto aprobado en la sesión plenaria municipal.

Tras un largo proceso para la adquisición del inmueble y su proyecto de reforma, que abarcó las corporaciones municipales presididas por los alcaldes Carmina Belmonte y Manuel Pérez Castell y contó con la colaboración del Gobierno de España y la Junta de Castilla-La Mancha, se reinauguró el 9 de septiembre de 2002, bajo la presencia de la Reina Sofia y con la actuación del Ballet Nacional de España que representó Fuenteovejuna.

Si bien hay edificios circenses más antiguos que el de Albacete, como son el Cirque D'Hiver de Paris (1852), el de Reims (1865), el Albert Hall de Londres (1871), el de Amiens de 1874, el Cinelli de San Petesburgo (1877), el Circo Nikulin's de Moscú (1880), el Teatro Circo de Albacete es el único que mantiene operativa la doble arquitectura para teatro y circo, reuniendo caja escénica, escenario teatral y pista circense en la que se celebra en febrero su Festival Internacional de Circo.

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