PRIMER ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE CARLOS FALCÓ

Así es la vida de los Falcó un año después de la muerte del Marqués de Griñón

Carlos Falcó y su mujer Esther Doña Carlos Falcó y su mujer Esther Doña

Este sábado se cumple un año de la muerte de Carlos Falcó, marqués de Griñón. El aristócrata, muy ligado a Toledo y a la sociedad toledana y propietario del Dominio de Valdepusa en Malpica de Tajo, fue una de la primeras personalidades relevantes que se llevó el coronavirus durante la primera semana de confinamiento.

Ahora, un año después, las vidas de muchos de los miembros de la familia Falcó ha dado un vuelco. Sin duda, la que peor lo ha pasado ha sido su primogénita Xandra Falcó. Apenas seis meses después de perder a su padre, en septiembre, fallecía a los 56 años y de manera repentina su marido Jaime Carvajal de Hoyos y el 20 octubre era su tío Fernando Falcó, marqués de Cubas, quien moría a consecuencia de una larga enfermedad. Tres golpes muy duros de los que Xandra intenta reponerse desde sus múltiples quehaceres como la gestión de los Pagos de la familia o la presidencia de la Real Fundación de Toledo que afrontaba en el mes de julio.

No obstante y como cuenta este sábado el suplemento Jaleos de El Español, desde que fallecieron su padre y su marido, contadas han sido las ocasiones en que Xandra se ha dejado ver, siempre de riguroso luto y con la cara encogida de dolor. La marquesa de Mirabel, tal y como se desliza a este periódico desde su entorno más cercano, tan solo hace vida social para atender comidas entre amigos y diligencias laborales, y tan solo hace unos días se dejó ver en el Teatro Real para asistir al estreno de la ópera de Norma, de Vincenzo Belli. Está muy arropada en todo momento por su familia y amigos y cuentan que, en concreto, su hermana Tamara se ha convertido en uno de sus grandes pilares. 

En lo que respecta a Tamara, la vida de la hija de Isabel Preysler, tras las muertes familiares, ha ido poco a poco recolocándose a todos los niveles. En el plano sentimental, se encuentra felizmente en relaciones con Íñigo Onieva, su nueva pareja. El joven tiene 31 años, es madrileño, diseñador de coches y hermano de la actriz Alejandra Onieva. Ambos se muestran ilusionados ante el futuro y ya planean una vida juntos. Además, Tamara ha alquilado un exclusivo piso mientras le entregan la casa que ha comprado, se entiende que para vivir su historia de amor con Onieva.

Ya convertida en marquesa de Griñón -como dejó estipulado su padre-, Tamara, además, ha desbancado a su madre como reina del papel couché y triunfa sin parangón en la televisión. En este 2020 y parte de 2021, Tamara arrasa tanto como colaboradora en El Hormiguero como de jurado en el programa El Desafío. Además, se ha creado su propio negocio en Instagram donde promociona marcas y recientemente, la hija de Isabel Preysler ha cerrado contrato, además, con Cocina con Bra, junto a los hermanos Torres, y cuenta en cartera con varios proyectos gastronómicos que aún están por desvelarse. Tamara es rentable. Ella lo sabe, y su línea de ropa, TFP by Tamara Falcó, también. La socialité gestiona su firma de moda a través de una compañía llamada Gypset Living S.L.

Por último, Jaleos subraya que la viuda del marqués, Esther Doña, se encuentra en pleno proceso de cambio. También su vida dio un viraje de 180 grados cuando, tras el fallecimiento y el duelo, decidió dar un paso al frente y enrolarse como colaboradora del programa La mañana, de TVE. Doña tenía su propia sección dentro de la crónica social presentada por Cristina Fernández. Aquella incursión, ya terminada, le sirvió para darse cuenta cabal de dos cosas: que la prensa del corazón no era lo suyo y lo que sí le gustaba realmente. Tal y como desliza ABC, Esther quiere dedicarse a la comunicación, pero a un sector muy concreto. Su deseo real, el que verdaderamente la entusiasma, es especializarse en la temática de las mujeres y la salud. Para ello, ha decidido contratar los servicios de Luisa Mata, una reconocida publicista de este país. Además, sostienen al otro lado de la línea que el corazón de Esther sigue sin estar ocupado y que ella hace "una vida tranquila" en su casa de Majadahonda.

 

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