Rueda de prensa en la sede de Asaja Cuenca en torno a los precios del girasol

Rueda de prensa en la sede de Asaja Cuenca en torno a los precios del girasol

Economía CUENCA ES LA PRINCIPAL PROVINCIA PRODUCTORA

Asaja amenaza con sacar de nuevo los tractores a la calle contra los precios del girasol

7 septiembre, 2020 09:12

El vicepresidente de ASAJA Nacional y presidente del Grupo de Trabajo de Oleaginosas y Proteaginosas del Copa Cocega, Pedro Gallardo, ha responsabilizado a la industria de los bajos precios del girasol y ha señalado que si la situación persiste “tendremos que sacar de nuevo los tractores a la calle”.

Así se ha expresado Gallardo en una rueda de prensa celebrada en la sede de ASAJA Cuenca -primera provincia productora de girasol- en la que ha estado acompañado por el presidente de la organización agraria en Cuenca, José María Fresneda, y por el responsable de la sectorial de Girasol, Gerardo González Bello.

El vicepresidente de ASAJA Nacional ha puesto el foco en los precios como “máxima preocupación” y ha indicado que si ya el año pasado la situación era insostenible, en la actual campaña se están registrando cotizaciones mucho más bajas.

Así, en lo que es el girasol alto oleico, Gallardo ha señalado que ha experimentado una caída de un 28 por ciento respecto a los precios del año pasado pasando de los 470 euros a los 340 euros de esta campaña.

Por lo que respecta al girasol convencional, éste ha sufrido una caída en el precio de un 37 por ciento respecto a lo que se pagaba en el año 2012, “si entonces la tonelada estaba a 540 euros ahora se paga a 340, algo totalmente inaceptable”, indica Gallardo que califica la situación como “auténtica tomadura de pelo”.

Pedro Gallardo ha añadido que España produce unas 800.000 toneladas de girasol pero importa 550.000 toneladas de países como Estados Unidos o Ucrania que en su mayoría vienen tratadas con neonicotinoides, un producto prohibido en la Unión Europea. “Nos van a obligar a ir a que nos movilicemos en los puertos para denunciar esta situación”, ha comentado.

Ha hecho referencia además a la importación de dos millones de toneladas de aceite de palma en nuestro país y se ha preguntado por qué las administraciones españolas no limitan la importación de este aceite cuando Europa las ha reducido en un 35 por ciento, “nosotros deberíamos proteger y potenciar nuestro aceite de girasol, pero en lugar de esto el Gobierno mira para otro lado y permite que entren estos aceites”.

En este sentido el vicepresidente de ASAJA Nacional ha anunciado que se va a pedir a la industria que descarte el aceite de palma y apueste por el de girasol y oliva para elaborar sus productos.

Además ha añadido que se va a instar a los consumidores a que elijan productos elaborados con nuestros aceites.

En este mismo sentido se ha expresado el responsable de Girasol de ASAJA Cuenca, Gerardo González Bello, quien ha defendido el cultivo del girasol en la provincia de Cuenca y ha lamentado la dejación de las administraciones en temas como la fauna cinegética o la eliminación de la ayuda de la PAC.

González Bello ha afirmado que no se puede producir a los precios que nos están pagando y ha indicado que “a los agricultores sólo nos queda la calle, o para correr o para manifestarnos”.

Por su parte, el presidente de ASAJA Cuenca, José María Fresneda, ha recordado que los agricultores han estado durante todo este tiempo produciendo y que no puede ser que sean los únicos que no tienen palabra en el proceso de comercialización, “no se puede vender a pérdidas, que es lo que está pasando y ahí tiene mucho que decir el Gobierno y la vigilancia sobre la cadena alimentaria”.

Fresneda ha defendido continuar con las movilizaciones que se paralizaron por el Covid y ha lamentado que los que se pusieron a nuestro lado entonces ahora se pongan de perfil.

España ha dedicado en la actual campaña 692.000 hectáreas al cultivo del girasol, un 1,2 por ciento menos que en la campaña anterior. La provincia de Cuenca sigue siendo la que más superficie destina a este cultivo, con unas 120.000 hectáreas, aunque en los últimos años se ha producido una reducción constante debido a la falta de rentabilidad.