Editorial

El vaso medio lleno del paro en Castilla-La Mancha

26 enero, 2018 00:00

Hay razones para la esperanza, pero la sensación que deja la Encuesta de Población Activa con los datos de 2017 es agridulce para Castilla-La Mancha. Es verdad que a lo largo del año se han creado muchos empleos en la comunidad y que hay menos parados castellano-manchegos, pero también es ineludible el dato de que nuestra región crea menos trabajo que la media nacional y que la tasa de desempleo en Castilla-La Mancha, cercana al 20 por ciento, es tres puntos más alta que en España.

El vaso se puede ver medio lleno, como hace el Gobierno castellano-manchego, o medio vacío, como hace la oposición y algunos agentes sociales, pero la realidad incontestable es que sigue habiendo mucho paro en Castilla-La Mancha y que la situación laboral en la región es peor que la media española, y con creces. De hecho, Castilla-La Mancha es la cuarta región con mayor índice de desempleo en España, sólo detrás de Extremadura, Andalucía y Canarias, y muy lejos de la comunidad con menos paro en España, que es Navarra con un 9,63 por ciento, nada más y nada menos que diez puntos por debajo de la comunidad castellano-manchega.

Nos gusta ser optimistas y pensar que la tendencia laboral en Castilla-La Mancha apunta en positivo. Hay muchos datos que se dirigen en la dirección del crecimiento económico de nuestra región, como el hecho mismo de que se está creando empleo, las grandes cifras de las exportaciones, la mejoría progresiva del turismo y la creciente creación de empresas, entre otros indicadores, pero a la vez hay que reconocer que Castilla-La Mancha sigue en el furgón de cola, y eso por no citar la precariedad e inestabilidad del empleo que se crea en la región. Somos conscientes de los esfuerzos que lleva a cabo el Gobierno regional para impulsar la economía castellano-manchega, si bien parece necesario seguir empujando mucho más.