PACO NÚÑEZ, PRESIDENTE DEL PP DE CLM

"Page ha sido el presidente que más ha prohibido y cerrado de toda España"

A Paco Núñez (Almansa, Albacete, 1982), presidente del PP de Castilla-La Mancha y líder de la oposición en las Cortes regionales, no le para una cuarentena preventiva tras haber estado en contacto con una persona positiva por coronavirus. Atiende a su compromiso con EL DIGITAL, como ha hecho antes con otros colectivos agrarios y empresariales, mediante videoconferencia delante del ordenador de su casa. A él le gusta la política de calle, cercana, cara a cara, pero las circunstancias le han obligado a reinventarse por unos días sin perder ese espíritu casi hiperactivo con el que está convencido de que puede volver a convertir al PP en un partido ganador en la región. Tiene clara la receta: escuchar, escuchar y seguir escuchando para transformar en decisiones políticas las necesidades de los castellano-manchegos. Durante la charla hace balance de la gestión realizada por el Gobierno de Page durante la pandemia, habla de sus relaciones con Ciudadanos y con VOX y de la salud interna de la formación política que lidera, que en poco tiempo convocará congresos provinciales en Toledo, Cuenca y Guadalajara.

El próximo 4 de mayo se celebrarán elecciones anticipadas en la Comunidad de Madrid. ¿Le hubiese gustado tener la misma oportunidad en Castilla-La Mancha o está más cómodo esperando a que se extinga la legislatura en 2023?

Yo soy de los que creen que hay que culminar los proyectos políticos, pero Isabel Díaz Ayuso ha hecho lo que debía hacer: antes de entregar el Gobierno de Madrid al socialismo o al comunismo, porque Ciudadanos estaba dispuesto a dárselo, como ha intentado en Murcia o en Castilla y León aunque les haya salido mal, ha preferido convocar al pueblo para que decida en las urnas. Isabel se ha visto obligada a hacerlo por la inestabilidad política a la que el PSOE y Ciudadanos han sometido al país durante las últimas fechas.

¿Pero cree que aquí los castellano-manchegos votarían lo mismo que en mayo de 2019, cuando el PSOE obtuvo una amplia mayoría absoluta?

Estamos a mitad de legislatura y queda mucho para las próximas elecciones. No va a encontrar declaraciones mías hablando de encuestas; ni cuando me van mal ni cuando me van bien, aunque últimamente, por cierto, casi todas le van muy bien al PP de Castilla-La Mancha. No quiero hacer lo mismo que el PSOE y que el propio Emiliano García-Page, que viven obsesionados con eso. Yo vivo obsesionado con Castilla-La Mancha y con los castellano-manchegos, con que no falte empleo en mi tierra, con que al campo le vaya bien, con que los hosteleros puedan trabajar, con que haya cultura y deporte o con que la sanidad y la educación funcionen bien. A eso dedico mis desvelos y el trabajo de mi partido.

¿Qué le aplaude y qué le reprocha a Emiliano García-Page de su gestión durante la pandemia?

No se puede aplaudir a un presidente que se ha dedicado a regañar, a abroncar y a faltar el respeto a los vecinos de Castilla-La Mancha. Hemos escuchado a García-Page decir que los maestros querían diez días de vacaciones cuando había que cerrar los colegios, ha dicho que los médicos en vez de trabajar se dedicaban a grabar vídeos, le hemos oído insultar a los mayores de las residencias cuando aseguró que eran personas no válidas, ha insultado también a los alcaldes cuando dijo que durante la pandemia no tenían más que cerrar parques y barrer calles e, incluso, ha faltado el respeto a los fallecidos cuando dijo que ya echaremos la cuenta de los que se han muerto. Además, ha gestionado la crisis sanitaria de espaldas a los castellano-manchegos porque no ha escuchado a los médicos, ni a los enfermeros, ni a las farmacias, ni a los fisioterapeutas, ni a los veterinarios... Tampoco ha escuchado al mundo educativo ni está escuchando ahora a nuestras empresas. García-Page está siendo parte del problema porque simplemente se ha dedicado a prohibir y a cerrar.

¿Considera entonces, como la presidenta madrileña, que las actuales restricciones son innecesarias para frenar al virus y que lo único que hacen es lastrar la economía?

Emiliano García-Page ha sido el presidente que más ha prohibido y que más ha cerrado de toda España. Es a lo único que se ha dedicado para controlar la pandemia mientras que todos los demás le proponíamos soluciones. Ha impedido trabajar a la hostelería, a la cultura y al deporte, ha cargado contra las ferias y contra la venta ambulante, ha impedido eventos taurinos... Esa es la única gestión de García-Page, mientras que otros le proponíamos que siguiese el modelo de la Comunidad de Madrid, donde se hace compatible la apertura de la economía con la lucha contra el virus. Castilla-La Mancha es la región que menos PCR por habitante hace de toda España y ha sido en muchos momentos la que ha tenido mayor tasa de positividad. Si hiciéramos muchas más PCR podríamos luchar mucho mejor contra el virus y hacer esa lucha compatible con la apertura de la hostelería, de la cultura o del deporte.

¿Si de usted dependiese Castilla-La Mancha estaría cerrada perimetralmente durante la Semana Santa?

Lo que me gustaría es que hubiese una única lucha contra el virus en España y no 17 diferentes. Ese tipo de decisiones tienen que ser consensuadas, con el Gobierno de España poniéndose al frente y tomando decisiones en firme. Pero lo cierto y verdad es que el Gobierno de Pedro Sánchez ha dejado mucho que desear descargado la responsabilidad en las comunidades autónomas, provocando enfrentamientos entre ellas y perdiendo de vista que el único enemigo es el virus.

¿Por dónde discurre la ruta del PP de Paco Núñez para encontrar lo antes posible la salida de la crisis económica generada por la pandemia?

Por escuchar a los sectores afectados, que es algo que hemos hecho pueblo a pueblo de Castilla-La Mancha desde el inicio de la pandemia. Es fundamental porque los que están viviendo el problema son quienes te cuentan con mayor realismo cómo está la situación y, a la vez, te ofrecen una parte muy importante de la solución. Cada propuesta que ha planteado el PP en las Cortes de Castilla-La Mancha, que han sido sistemáticamente rechazadas por el PSOE, ha estado consensuada con el sector al que afectaba directamente. Mientras tanto, el Gobierno de Emiliano García-Page vive acomodado en la moqueta del Palacio de Fuensalida y de espaldas a Castilla-La Mancha. Yo propongo otra forma de hacer política: escuchar de cerca a los vecinos, empatizar con ellos y buscar soluciones de su mano va a ser mi forma de gobernar.

La anterior crisis económica fue gestionada en Castilla-La Mancha por el Gobierno de Cospedal, que optó por un modelo de austeridad para controlar las cuentas. ¿Considera que se excedieron ahora que ha pasado una década y se puede valorar con perspectiva?

El PSOE se empeña en hablar de lo que ocurría en Castilla-La Mancha hace diez años, pero lo que le interesa a los castellano-manchegos es lo que sucede hoy, cuando por desgracia tenemos los 200.000 parados a la vuelta de la esquina, cuando nuestros autónomos y pymes no llegan a final de mes o cuando los agricultores tienen que manifestarse en la calle porque no soportan la situación. Contra eso planteo políticas del siglo XXI, para construir una Castilla-La Mancha mejor y de oportunidades. Si tengo algo grabado a fuego es que nunca seré un presidente que deje a nadie atrás.

Se lo decía por aclarar, sobre todo, el modelo de sanidad y de educación que propone aunque vengan mal dadas...

Mi propuesta es clara: la sanidad, y más ahora que la pandemia ha tensionado tanto al sistema, necesita más personal, más técnicos, un refuerzo en la Atención Primaria o reconocer la carrera profesional de nuestros sanitarios, algo que el PSOE ha rechazado votando en contra en las Cortes regionales. Igualmente hay que reconocer de manera digna y notoria a los profesores, que han sacado adelante el curso escolar más difícil pese a que García-Page les ha faltado el respeto y les ha dejado abandonados a su suerte. Tengo por costumbre cumplir aquello que prometo y mi discurso como líder de la oposición en las Cortes siempre ha sido el de fortalecer la sanidad y la educación públicas, aunque garantizando la libertad de los padres para elegir el modelo educativo que quieren para sus hijos. He dicho también que lucharé con todas mis fuerzas contra la Ley Celáa porque creo que hay que priorizar el mérito, la capacidad y el esfuerzo en el sistema educativo, fortaleciendo la educación pública pero haciéndola compatible con la educación concertada.

El PP ha propuesto al Grupo Socialista en las Cortes regionales acordar ayudas para atender desde Castilla-La Mancha a los sectores que han quedado fuera del decreto nacional del reparto de los fondos europeos. ¿Espera poder llegar a un entendimiento?

El PSOE, el de Sánchez y el de Page, han aprobado un decreto de ayudas que deja fuera, de manera arbitraria e injusta, a sectores que son fundamentales en Castilla-La Mancha, como el vino, el calzado, las ferreterías, la iluminación, las autoescuelas, la educación reglada, las peluquerías y los centros de estética, los souvenirs o la artesanía turística y muchos otros más. El domingo tuve esperanza cuando escuché a Page decir en un acto público que iba a pelear por modificar el decreto, que es lo que está defendiendo el PP. Por eso hemos pedido una reunión al PSOE, para elaborar una propuesta conjunta que se eleve al pleno del jueves consensuada en dos sentidos: que efectivamente se modifique el decreto de Pedro Sánchez y que, mientras eso ocurre, Page ponga desde Castilla-La Mancha, como ya ha hecho la Comunidad de Madrid, el dinero que se necesita de manera transitoria para no dejar a nadie atrás. Pero, lejos cumplir su palabra, Page salía un día después burlándose de la propuesta del PP. Ya le he pedido mediante una carta que se deje ironías y de chistes y que piense en nuestra gente, que piense en los castellano-manchegos. Estoy a su disposición para que nos reunamos, cuando él quiera, para hablar de cómo podemos ayudar a todos los sectores que se han quedado atrás. Esto no es una broma; no está Castilla-La Mancha para los chistes de Page. Esto es mucho más serio porque hay muchas empresas y trabajadores en una situación agónica. Hay mucho en juego.

¿Pero sigue confiando en que el PSOE y el PP van a poder llegar a un acuerdo en este sentido?

Soy una persona muy concienzuda. En un momento como este llegar a acuerdos y aunar voluntades es fundamental, pero esa voluntad tiene que ser de dos. Mi compromiso sincero está, pero no sé si García-Page y el PSOE pueden decir lo mismo. Hasta ahora nunca han querido, y no quieren, llegar a acuerdos con el PP de Castilla-La Mancha. Han tenido numerosísimas oportunidades para hacerlo pero Page ha votado en contra cuando hemos dicho que había que dejar trabajar a los hosteleros, cuando hemos dicho que había que abrir la cultura y el deporte de manera segura, cuando hemos pedido ayudar a los agricultores, cuando hemos propuesto recuperar la carrera profesional de los sanitarios... Así una tras otra, pero jamás voy a desfallecer buscando lo mejor para mi tierra ni voy a cansarme si es para ayudar a los castellano-manchegos.

Si el PSOE no quiere llegar a acuerdos con el PP y ustedes aseguran que Ciudadanos se ha entregado a Page en Castilla-La Mancha, ¿se imagina pactando con VOX tras las elecciones de 2023?

Quedan dos años y no me puedo plantear ahora el escenario político que surja después de las elecciones. Mi único objetivo es seguir trabajando día a día por Castilla-La Mancha, escuchando a todos los colectivos de la región en los 919 pueblos. Hoy por hoy presido el PP de Castilla-La Mancha, lidero la oposición y quiero poder gobernar mañana con los castellano-manchegos, no con ningún otro partido político.

¿Pero, de necesitarles, llamaría antes a VOX o a Ciudadanos?

Ahora mismo no me puedo plantear el tipo de negociaciones que se puedan llegar a hacer dentro de dos años. Mientras eso llega mantengo una buena relación, desde la cortesía y la cordialidad, con todos los líderes políticos de la región. Me llevo bien incluso con el de Podemos, que es de mi pueblo. El diálogo nunca está de más con nadie, y menos con los máximos responsables de partidos políticos que tienen votos y apoyos populares, pero mi trabajo diario es hacer que el proyecto que lidero, el del PP de Castilla-La Mancha, permita sentirse representados a la mayoría de los castellano-manchegos y que, en consecuencia, decidan apoyarlo. El único pacto que tengo en mente está muy claro: el del PP con los castellano-manchegos.

Entonces, a priori, no hay vetos por su parte hacia ningún partido...

Soy una persona que cree en la política y que cualquier tipo de expresión democrática tiene que ser respetada. No seré yo quien le falte el respeto a nadie porque no quiero que nadie se lo falte al PP ni a los cientos de miles de castellano-manchegos que le apoyan en las urnas.

Ciudadanos está en plena crisis interna y la gestión de Inés Arrimadas ha soliviantado a parte del partido. ¿Ha habido movimientos desde el PP para tratar de cambiar el signo político en los ayuntamientos donde gobiernan en coalición PSOE y el partido naranja?

En Albacete, Ciudad Real y Guadalajara, pudiendo haber formado gobierno, los pactos de PSOE y Ciudadanos nos llevaron a la oposición, un papel que hemos asumido democráticamente y que seguimos ejerciendo de manera excepcional. Asumimos las reglas del juego de manera muy respetuosa pero todo el que quiera trabajar de la mano del PP para construir un futuro de oportunidades, de empleo y de bienestar nos va a encontrar con las puertas abiertas.

El nuevo coordinador de Ciudadanos de Albacete, Ángel Perea, ha abogado por revisar el grado de cumplimiento del pacto con el PSOE. ¿Ustedes tienen asumido que van a ser oposición allí hasta 2023 o puede haber sorpresa?

Nosotros vamos a estar siempre donde se nos reclame y donde se nos necesite, que en estos momentos es liderando la oposición. Quien tiene que aclarar qué quiere para el futuro de la ciudad son otros, no nosotros, porque hemos escuchado a dirigentes de Ciudadanos decir una cosa y a otros dirigentes de Ciudadanos decir la contraria.

¿Está negociando el PP de Castilla-La Mancha la incorporación de algún cargo de Ciudadanos desencantado con la estrategia de Inés Arrimadas? Usted mismo ha asegurado que están recibiendo llamadas...

Carmen Picazo, la líder de Ciudadanos en Castilla-La Mancha, sabe perfectamente lo que hay. Sabe la cantidad de llamadas que está habiendo y sabe quiénes las están realizando. Nosotros no vamos a convertir esto en una fiesta pero vuelvo a insistir: el PP es un partido de puertas abiertas que es la casa común del centro-derecha político en Castilla-La Mancha y en España. Quien quiera trabajar con el PP, si comparte nuestros principios y nuestra manera de hacer política, basada en la libertad y en el futuro, es bien recibido. Y no solo me refiero a dirigentes de otros partidos sino a representantes de la sociedad civil, del mundo empresarial, del mundo cultural, deportivo, de la sanidad... He pedido a nuestra secretaria general, Carolina Agudo, que capte todo ese talento para que, desde dentro, nos ayuden a mejorar el proyecto.

¿Pero vamos a ver en estas semanas fichajes incorporándose desde Ciudadanos al PP de Castillla-La Mancha, como está ocurriendo en otras partes de España?

No vamos a convertir esto en una feria. Todo el que quiera colaborar en mejorar la vida de los castellano-manchegos, ahí me va a tener.

Hablando de llamadas. ¿Cuándo es la última vez que ha hablado con Emiliano García-Page?

Pues en mi cumpleaños, que fue hace menos de dos semanas. Me felicitó el pasado día 13 de marzo, si le soy sincero. El presidente del Gobierno y el líder de la oposición tenemos que mantener un trato correcto, educado y responsable que nos permita hablar, siempre que lo necesitemos, por Castilla-La Mancha y por los castellano-manchegos. Considero que eso es lo normal y trato de cultivarlo en la medida de lo posible. Castilla-La Mancha está por encima del PSOE, del PP, de Page, de Núñez y de todo lo demás.

¿Y con Pablo Casado, el presidente de su partido, cuándo ha charlado por última vez?

Esta misma mañana. La relación que mantengo tanto con él como con el secretario general del PP, Teodoro García Egea, es permanente, frecuente y habitual.

¿Teme que Isabel Díaz Ayuso pueda hacer sombra a Pablo Casado si gana claramente en Madrid, como pronostican las encuestas?

El Partido Popular es un partido unido que, sin ningún tipo de duda, cuenta con el mejor líder que puede tener. Pablo Casado encarna a la perfección los valores que representa el centro-derecha político español y tiene lo que necesita este país: seriedad, gestión, liderazgo y capacidad de diálogo. Además, cuenta con un gran equipo alrededor, con figuras políticas que están demostrando allí donde ejercen que el PP es el mejor partido para gestionar un momento como el actual. Lo está haciendo Juanma Moreno en Andalucía, lo está haciendo López Miras en Murcia, Mañueco en Castilla y León, Núñez Feijóo en Galicia e Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, por citar a alguno de ellos. Todos tenemos claro que queremos llegar al Gobierno de España de la mano del presidente Casado.

En otros territorios como Andalucía se le critica a Teodoro García Egea haberse inmiscuido en los procesos internos del partido a nivel provincial. ¿Está ocurriendo algo parecido en Guadalajara, Cuenca y Toledo, donde hay que celebrar congresos en las próximas fechas, o hay sintonía con Génova?

Tanto la secretaria general del PP de Castilla-La Mancha como yo mismo despachamos habitualmente con la vicesecretaria de Organización nacional, Ana Beltrán, que es a quien le corresponde orgánicamente la coordinación de los congresos, siempre en contacto con Teo García Egea, que es el motor de este partido. Dicho esto, de lo que se habla es de fechas y de tramitación, no de candidatos, porque en el PP actual cualquier afiliado tiene derecho a presentarse a los congresos. Así va a ser en Guadalajara, Toledo y Cuenca.

¿Y manejan fechas concretas para esos congresos provinciales?

El proceso electoral en la Comunidad de Madrid, como ha pasado anteriormente con la pandemia o con la moción de censura de Murcia, ha condicionado las fechas. Hay 200.000 castellano-manchegos empadronados allí y el PP de Castilla-La Mancha, sobre todo desde los corredores del Henares y de La Sagra, y también desde la Mesa de Ocaña, va a trabajar intensamente para ayudar a que gane Isabel Díaz Ayuso, con la que mantengo una excelente relación en lo personal y en lo político.

Entiendo que hay que esperar al menos a después del 4 de mayo, fecha en la que votarán los madrileños...

No puedo decírselo de manera categórica, porque podría equivocarme, pero entiendo que ahora mismo la prioridad del partido es ayudar a Isabel Díaz Ayuso a consolidar de manera mayoritaria en las urnas su liderazgo en Madrid desde la libertad y las oportunidades. Los congresos de Guadalajara, Toledo y Cuenca se celebrarán cuando la dirección nacional del partido considere que es el mejor momento para ello.

En Albacete y Ciudad Real ha habido renovación interna. ¿Deben dar un paso al lado Ana Guarinos, Benjamín Prieto y José Julián Gregorio o su deseo es que alguno de ellos repita?

Todavía no podemos hablar de candidatos porque ni siquiera se ha convocado el proceso de primarias, que siempre vamos a respetar. Lo que le aseguro es que el PP de Castilla-La Mancha tiene gente muy válida, muy capaz y muy preparada para liderar el partido en las provincias de Guadalajara, Cuenca y Toledo. Tenemos mucha cantera, con muchos representantes municipales que pueden ser grandes líderes provinciales como también lo son Guarinos, Prieto y Gregorio, que han hecho un trabajo tremendamente satisfactorio y que tienen una hoja de servicios brillante a sus espaldas. Ellos mismos se han ganado el derecho a decidir cómo quieren plantear su futuro, que es algo que siempre respetaré, pero me gustaría hacerle una reflexión al respecto: este no es un partido en el que cuando dejas de ser presidente provincial desapareces. Ninguno de los tres, haga lo que haga, se va a quedar fuera de mi proyecto político. Todo el mundo hace falta y hay sitio para todos, se lo garantizo.

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