HA CAÍDO ANTEL EL ATLÉTICO DE MADRID B

0-2 | El Villarrobledo termina de cavar su tumba y consuma su descenso a Tercera

Foto: FFCM Foto: FFCM

El CP Villarrobledo ya es, matemáticamente, equipo de Tercera División. Este sábado, los rojillos han vuelto a sumar una nueva derrota ante el Atlético de Madrid B que unida a la victoria del Villarrubia ante el Getafe B le condenan al descenso de categoría a cuatro partidos del final de la liga.

Todo esto ocurría después de la enésima derrota ante el filial del Atlético de Madrid en un partido que hemos visto esta temporada en numerosas ocasiones con un Villarrobledo superado y sin argumentos. Los colchoneros, que han cogido otro aire desde que el alcazareño Antonio Rivas sumando dos victorias y un empate, tampoco tuvieron que destapar el tarro de las esencias para llevarse los tres puntos del Barranco del Lobo.

El terreno se le empezó a allanar con el 0-1 de Camello en el 18'. Hasta ese momento, el Atlético de Madrid B dominaba, no conseguía tener claridad en los últimos metros y tampoco permitía a los roblenses prodigarse en ataque. Entonces llegó el regalo del Villarrobledo. En una cesión de Latorre a Jagoba Zárraga, el defensa se quedó corto y el atacante atlético, muy vivo, no desaprovechó la ocasión para poner por delante a su equipo.

Con el marcador a favor, los visitantes lograron mantener el control del partido frente a un Villarrobledo que no fue capaz de dar en la tecla en lo que restaba de segunda parte.

Tras el paso por vestuarios, los de Edu Pérez salieron más confiados en busca de la portería rival. En varias ocasiones lograron trenzar algunas jugadas de peligro pero sin puntería ni mordiente en los últimos metros.

En esos momentos de cierta alegría ofensiva del Villarrobledo, llegó la puntilla. En una transición ofensiva del Atlético de Madrid, Camello ponía un balón desde la banda a Medrano, que caía ante la entrada de Chato. El colegiado no lo dudó, señaló el punto de penalti y Toni Moya hizo el 0-2 que finiquitó el partido por la vía rápida pese a que todavía quedaban veinte minutos por delante.

Una triste despedida para un Villarrobledo al que la categoría se le quedó grande casi desde el principio.

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